Funcionalidad
Control de tiempo para abogados
Software de control de tiempo pensado para abogados: registro de horas por asunto, narrativa, tarifas por antigüedad, y entradas de tiempo listas para facturar sin pasar por una hoja de cálculo.
El control de tiempo en una firma de abogados existe por una razón: lo que no se registra, no se factura. Cada quince minutos olvidados son honorarios perdidos, y el patrón se repite todos los meses cuando alguien intenta reconstruir, al cierre, lo que cada miembro del equipo hizo durante 30 días.
Lexadesk reemplaza ese flujo de reconstrucción con uno donde cada minuto se registra contra el asunto correcto, en el momento, y llega al borrador de factura sin pasos intermedios.
Cómo se registra el tiempo
Por asunto, con narrativa
Cada entrada de tiempo va contra un asunto del cliente, lleva su narrativa (la descripción que aparecerá en la factura) y su tipo de trabajo (consulta, redacción, audiencia, gestión administrativa). La narrativa es lo que el cliente lee al recibir la factura: si está bien escrita desde el inicio, no hay que reescribirla al cierre.
Tarifa correcta sin pensar
La tarifa por hora se selecciona automáticamente, basándose en una matriz que tu firma define una sola vez:
- Por persona o categoría (junior, asociado, socio).
- Por servicio o tipo de trabajo.
- Por categoría de cliente.
Cuando un asociado registra una hora en un asunto de litigio para un cliente de retainer, Lexadesk sabe — sin que nadie le indique — qué tarifa corresponde a esa intersección.
Estado facturable o no facturable
No todo el tiempo se factura. Lectura interna, formación, errores propios, gestión administrativa: pueden registrarse como no facturables, separados del WIP del cliente. El equipo trabaja con visibilidad real del tiempo dedicado, y la facturación solo arrastra lo facturable.
Gastos junto al tiempo
Una hora dedicada a un asunto y un gasto reembolsable en ese mismo asunto se capturan en el mismo flujo. Gastos duros (timbres, traslados, fotocopias) y gastos blandos (impresiones internas, llamadas) se distinguen y se reflejan correctamente al facturar.
Lo que ves al final del mes
Al final del mes, cada asunto tiene un WIP (trabajo en progreso, no facturado todavía) que sabes exactamente cuánto vale: tantas horas a tales tarifas, más tales gastos, más el retainer mensual si aplica. Sin reconstrucciones.
El borrador de factura toma ese WIP y lo arma. Tú revisas, ajustas si hay descuentos o write-offs, apruebas y emites. El cierre del mes deja de ser un día de detective.
Reportes que sí se usan
Lexadesk genera tres reportes que importan en una firma:
- WIP por persona y por asunto. Qué tiene cada miembro pendiente de facturar, contra qué cliente.
- Horas registradas vs. horas facturables. Qué porcentaje del tiempo del equipo termina convertido en factura. Una métrica que casi nadie en el sector mide bien, y que hace una diferencia real en la rentabilidad de la firma.
- Tiempo por tipo de trabajo. Qué tipo de trabajo está consumiendo el mes. Útil para decisiones de equipo, no solo para facturar.
Esa segunda métrica vive ahora en el panel de Rentabilidad: eficiencia de honorarios (qué porcentaje del valor estándar del trabajo llegaste a cobrar), costo y margen por profesional, y rentabilidad por cliente y por asunto — todo a partir de las mismas horas que tu equipo ya registró, no de una hoja aparte.
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Tres errores comunes que el control de tiempo bien hecho evita
- “Se me pasaron dos horas del jueves.” Registrando en el día, no al cierre del mes, esto deja de ocurrir.
- “No recuerdo qué hice exactamente para escribir la narrativa.” La narrativa se escribe en el momento del registro, no se reconstruye dos semanas después.
- “Esta hora la registré contra el cliente equivocado.” El asunto se selecciona al registrar, no se asigna después. Cambiar de asunto requiere intención, no un descuido.
Pruébalo en tu firma
Crea tu cuenta, configura tu primer asunto y registra tu primera hora. La diferencia entre un equipo que registra todo en el momento y uno que reconstruye al cierre se nota desde el primer mes — en el WIP, en la narrativa, y en el tiempo que toma facturar.